


Si tu conexión VPN se cae, tu tráfico de internet vuelve a tu red habitual, exponiendo tu dirección IP real y datos de navegación. Un Kill Switch bloquea instantáneamente el acceso a internet, evitando fugas hasta que la VPN se reconecte.

Las redes Wi-Fi públicas son un objetivo común para hackers. Si tu VPN se desconecta, tus datos pueden quedar vulnerables. El Kill Switch te protege de amenazas cibernéticas asegurando que tu conexión esté cifrada en todo momento.
Tu proveedor de internet y agencias gubernamentales monitorean constantemente la actividad en línea. Una caída repentina de la VPN podría revelar lo que haces en internet. El Kill Switch mantiene tu identidad oculta cortando la conexión hasta que la VPN se restablezca.

Si accedes a contenido con restricciones geográficas o haces torrent, una desconexión de la VPN podría exponer tu ubicación real, causando bloqueos o avisos por derechos de autor. El Kill Switch previene exposiciones accidentales, garantizando seguridad continua.

Una VPN protege tus transacciones financieras de miradas indiscretas. Si la conexión se cae durante un pago en línea, el Kill Switch evita que tus datos bancarios se filtren a través de una red insegura.

Muchas apps y servicios siguen enviando o recibiendo datos en segundo plano, incluso si la VPN se desconecta. Sin un Kill Switch, este tráfico podría saltarse la VPN y exponer tu información. El Kill Switch bloquea todo acceso a internet al instante, asegurando que ninguna app transmita datos sin cifrado.
Los proveedores de VPN ofrecen dos tipos principales de Kill Switch para mantener tus datos seguros:


Si tu conexión VPN se desconecta inesperadamente, el Kill Switch bloquea inmediatamente tu acceso a internet para evitar que se envíe tráfico sin cifrar.

Si tu dirección IP cambia de forma inesperada, el Kill Switch interviene para proteger tus datos hasta que la conexión VPN sea estable nuevamente.

Si el software de tu VPN presenta un problema que hace que deje de funcionar, el Kill Switch cortará tu acceso a internet para asegurar que no se exponga información sensible.